Los empleados, las aplicaciones y los agentes llegan a los modelos a través de una única capa controlada. Cada solicitud lleva su coste y su atribución, se revisa a la salida para que no se escapen datos y a la vuelta para que nada oculto tome el mando.
Las personas se dieron de alta con sus propias cuentas porque había trabajo que sacar adelante, y cada aplicación quedó cableada a un único proveedor. Hoy nadie puede decir qué le pregunta la organización a la IA, cuánto cuesta ni qué ha salido de la red, y prohibirlo solo lo aleja más de la vista.
Una sola conexión para modelos comerciales, de pesos abiertos y autoalojados: apunte el Gateway a su propio vLLM u Ollama, con una clave solo si su servidor la pide. Las aplicaciones dejan de depender de un único proveedor.
Enrute por tarea, calidad, sensibilidad y coste, y reserve los modelos premium para el trabajo que los necesita. La consola muestra qué eligió el enrutador y por qué.
Cómo elige un modelo el Gateway →Qué cuenta como sensible, y qué cuenta como difícil, lo decide un modelo que ejecutamos nosotros, no el proveedor al que usted envía la solicitud. En Enterprise local se ejecuta en su hardware y de ahí no sale nada.
Una caída del proveedor, una cuota agotada o un límite de frecuencia, y otro proveedor de la misma clase o superior asume la solicitud, solo entre los modelos que esa aplicación tiene permitidos. La respuesta nombra el modelo que la escribió.
Cada solicitud se etiqueta con un usuario, un equipo, un proyecto o una aplicación, con límites estrictos y flexibles y avisos antes del techo, para que la IA sea una partida del presupuesto y no una factura sorpresa.
Inspeccione o bloquee el contenido sensible antes de que salga de su red. Qué cuenta como sensible lo decide un modelo que ejecutamos nosotros, no el proveedor al que usted lo envía. Lo que no pasa, no sale.
Lo que trae de vuelta una herramienta —un correo, una página web, un registro del CRM— el modelo lo lee como datos, no como una tarea. El mismo modelo detecta, en la misma pasada, una instrucción que nadie dio; en modo de bloqueo, el texto sospechoso nunca llega al modelo. La misma comprobación cubre los eventos que el Gateway transmite a sus otras aplicaciones.
Cómo detecta el Gateway una instrucción que nadie dio →Cada solicitud, modelo, decisión y coste queda consultable después para una revisión de cumplimiento o de incidentes. Cada llamada a una herramienta muestra cómo se verificó y qué dijo la comprobación sobre su resultado, y el registro completo de una solicitud se guarda como un único documento, HTML o PDF.
Las personas conservan los modelos en los que confían, a través de una cuenta que la organización sí ve. La adopción sube y la exposición baja a la vez, y nadie tiene que renunciar a una herramienta.
El contenido sensible se detecta antes de que salga, y lo que vuelve se comprueba antes de que lo lea un modelo; así, una instrucción oculta se topa con una comprobación, y después con los permisos de las herramientas y los puntos de aprobación, antes de poder convertir una respuesta útil en una acción que nadie aprobó.
Cada solicitud se atribuye a un equipo, un proyecto o una aplicación, con límites fijados antes de que llegue la factura en vez de explicados después.
La mayor parte de la exposición no viene de sus aplicaciones, sino de personas que hacen su trabajo a través de cuentas que nadie ve. Ponga primero a su equipo detrás del Gateway y después las aplicaciones y los agentes.